Un año más, la Asociación Fotografía en Estado Puro (AFEP) celebraba su quedada anual en Piloña, que como viene siendo habitual se realiza el primer sábado de septiembre, alcanzando en esta ocasión su VII edición. El encuentro volvió a reunir a un nutrido grupo de fotógrafos llegados desde diversos puntos de España: Barcelona, Huelva, La Coruña, Cantabria, La Rioja, Valladolid, Vizcaya, Guipúzcoa y Asturias, en un ambiente marcado por la pasión común por la fotografía y el disfrute de los bellos parajes naturales del concejo.
La jornada arrancó a las 07:00 horas en el área del Monte Cayón, donde los asistentes fueron testigos de un amanecer inolvidable. Grandes bancos de niebla cubrían el valle, filtrando la luz y creando atmósferas únicas, mientras el cielo se teñía de tonalidades cálidas y espectaculares colores que convirtieron la primera sesión en un auténtico festín fotográfico.
Tras este inicio prometedor, el grupo se dirigió a La Galería, donde un desayuno a base de pinchos variados sirvió para recuperar fuerzas y compartir impresiones. Con energías renovadas, la actividad continuó en la Pesanca, un hermoso rincón natural de gran riqueza en el que la arboleda, el río y la vegetación brindaron un escenario perfecto para la práctica de distintas disciplinas: fotografía macro de setas, fotografía abstracta, paisaje y largas exposiciones.
En torno a las 14:00 horas, los participantes se desplazaron hasta el Restaurante Benidorm, en Villamayor, donde pudieron disfrutar de una comida abundante y de gran calidad.
Tras la sobremesa llegó uno de los momentos más esperados: el sorteo de material fotográfico, con más de 50 artículos cedidos por colaboradores y patrocinadores. Además, este año se realizaron nuevos premios como al socio mas antiguo y asistente que participó en todas las quedadas:
•A Miguel López Velasco, como socio más antiguo de la asociación.
•A Gorka Barreras Alday, de Vizcaya y a Iñaki Susi de Gijón por ser los asistentes que han participado en todas las quedadas.
La tarde prosiguió en la Majada de Espina (El Sueve), donde el grupo pudo disfrutar de la observación y fotografía de fauna, en especial de los gamos que habitan la zona. Como colofón, al anochecer, los participantes se trasladaron al Santuario de la Virgen de la Cueva, donde se llevó a cabo la última actividad del día: una intensa y participativa sesión de fotografía nocturna.
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